El litigio en Guatemala suele interpretarse como una consecuencia inevitable de un conflicto. Sin embargo, en los últimos años las empresas más sólidas han adoptado una visión distinta: el litigio es una pieza de la estrategia corporativa, y no solo una respuesta a un problema.
Un enfoque de litigio estratégico implica:
- Evaluación temprana del caso para determinar si litigar, conciliar o reestructurar la relación comercial.
- Proyección financiera del riesgo y análisis de impacto reputacional.
- Diseño de una narrativa jurídica coherente, que fortalezca la posición del cliente desde la primera actuación procesal.
- Aprovechamiento de herramientas procesales —como medidas precautorias, medios de prueba anticipada o acciones paralelas— para proteger activos y acelerar resultados.
Asecorp trabaja con una metodología que combina técnica procesal con análisis de negocio. La meta no es litigar más, sino litigar mejor: casos mejor documentados, estrategias más sólidas y decisiones más informadas por parte del cliente.
En tiempos donde las decisiones judiciales pueden influir directamente en la continuidad operativa, un litigio bien gestionado se convierte en un recurso que ordena, previene y consolida la fortaleza institucional de la empresa.